Legislación

Criterios de implantación de los Reductores De Velocidad (RDV):
Los Reductores de Velocidad tienen como misión mantener una velocidad que ya debería haberse visto reducida con otras medidas (por ejemplo: señalización, glorietas, etc.), normalmente dispuestas al principio de una travesía o tramo.

Limitaciones: No podrán instalarse Reductores de Velocidad salvo justificación técnica en los siguientes casos:
  • En los tramos de la red que no tengan consideración de travesía. A estos efectos, podrán considerarse como travesías aquellos tramos cuyo régimen de circulación, tráfico y usos sean similares al de éstas (por ejemplo, proximidades de rotondas en entornos periurbanos de las carreteras denominadas vía parque, rondas urbanas, penetraciones urbanas, etc.), y su velocidad sea inferior a 50 km/h.
  • En los primeros 50 metros del comienzo de la travesía, cuando no exista puerta de entrada (sección en la que se garantiza una velocidad moderada).
  • En travesías cuya longitud sea inferior a 200 m.
  • En puntos donde la señal que indique el límite de velocidad supere los 60 km/h.
  • En los puentes o túneles u otras obras de fábrica singulares, y en los 25 m anteriores o posteriores.
  • En los tramos de travesías con pendiente superior al 5 %.
  • En los tramos de travesías en que existan más de 2 carriles de circulación, salvo que exista mediana no franqueable de separación de sentidos.
  • En tramos de travesías por los que circulen más de 5.000 vh (vehículos por hora), o con una intensidad horaria punta superior a 300 vh.
  • En tramos de travesía con una con una circulación de vehículos pesados superior a 300 vh.
  • En las proximidades de las intersecciones no se colocarán Reductores de Velocidad del tipo lomo de asno para evitar que los peatones puedan confundirlos con pasos peatonales. En este caso sólo pueden ser utilizados los Reductores de Velocidad de tipo trapezoidal, siempre que existan pasos de peatones.
  • Materiales de construcción. La calidad de los materiales empleados en la construcción deberá garantizar su estabilidad, unión a la calzada, indeformabilidad y durabilidad.

-Paso peatonal elevado (reductor trapezoidal) El perfil longitudinal del Reductores de Velocidad trapezoidal comprende una zona sobreelevada y dos partes en pendiente, llamadas rampas, formando un trapecio. Sus dimensiones serán:

· Altura: 10 cm ± 1 cm.

· Longitud de la zona elevada: 4 m ± 0,20 m (en casos excepcionales se autorizarán longitudes inferiores, hasta un mínimo de 2,5 m).

· Longitud de las rampas: Entre 1 y 2,5 m (un metro para el caso de zona 30, un metro y cincuenta centímetros cuando se señalicen para 40 km/h, y dos metros cincuenta centímetros para velocidad igual a 50 km/h).

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En los casos en que la intensidad de autobuses sea elevada se estudiará la posibilidad de construir pasos sobreelevados combinados o almohadas (pendientes distintas para vehículos ligeros y vehículos pesados).

-Reductor tipo Lomo de asno in situ. Las dimensiones del Reductores de Velocidad tipo lomo de asno ejecutado in situ, que tendrá sección transversal de segmento circular, serán:

· Altura: 6 cm ± 1 cm.
· Longitud: 4 m ± 0,20 m.

o3053-2008-fom.i2.gifReductor prefabricado. Las dimensiones recomendadas para los Reductores de Velocidad prefabricados en función de la velocidad máxima permitida son:

Velocidad máxima
(km/h)
Longitud (cm)

Altura (cm)

50
60
3
En determinados casos excepcionales por obras o recintos interiores con limitación de velocidades inferiores a 50 km/h se podrán implantar dispositivos prefabricados con las siguientes características geométricas.
Velocidad máxima
(km/h)
Longitud (cm)
Altura (cm)
< 50
Entre 60 y 120.
Entre 5 y 7.

Señalización horizontal:

Paso peatonal sobreelevado: La señalización horizontal que se materializará sobre él estará constituida por una serie de bandas blancas transversales situadas en el plano superior; de 50 cm de anchura y separación, y replanteadas de forma que su representación final suponga un dibujo simétrico en la sección transversal de los carriles respecto de su eje.
Estas bandas se prolongarán sobre las rampas de acceso y salida hasta la mitad de su longitud, tal y como se indica gráficamente en la imagen adjunta.


Se pintarán bandas blancas de 40 centímetros de anchura, de forma transversal a la calzada, 1 metro antes del inicio de las rampas del paso.
La calidad de la pintura garantizará tanto su durabilidad como el coeficiente de rozamiento exigido en la normativa de carreteras.
  1. Reductor tipo Lomo de asno: Los Reductores de Velocidad de este tipo no se emplearán como paso de peatones. El diseño incluirá como elementos distintivos del sentido de circulación tres triángulos blancos realizados sobre la parte ascendente del lomo de asno (la figura adjunta muestra el caso de los construidos in situ).

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Señalización en la aproximación al Reductor de Velocidad: La señalización vertical en aproximación a un reductor de velocidad aislado o a un grupo de reductores sucesivos estará compuesta en general por las señales de velocidad máxima permitida, la de resalto y la de proximidad de lugar frecuentado por peatones, dispuestas en ese mismo orden según el sentido de marcha de los vehículos.
La señal de proximidad de lugar frecuentado por peatones se dispondrá obligatoriamente en el caso de los reductores de tipo trapezoidal con función de paso de peatones. Dicha señal será recomendable en el caso en que exista un paso de peatones situado a continuación de los reductores de velocidad así como en el caso de presencia significativa de peatones en las márgenes con riesgo de invasión de la calzada por parte de los mismos.
Si el RDV aislado o primero de grupo se encontrara próximo a la puerta de entrada del tramo a considerar, se estudiará la validez de las señales allí dispuestas a los efectos descritos en este apartado, viniendo a sustituir total o parcialmente a la señalización específica de aproximación al RDV.
Donde hubiera limitaciones de espacio, se podrán colocar dos señales en un mismo poste.
La señal de resalto se instalará siempre en la aproximación a un RDV aislado y precederá al primero cuando exista más de una reductor.
La señal de velocidad máxima permitida se instalará siempre en el caso en que la velocidad correspondiente a las características geométricas del reductor sea inferior al límite de velocidad existente en el tramo previo. La distancia entre la señal de velocidad máxima permitida y la línea de detención del paso de peatones será igual o superior a la distancia de parada correspondiente a la limitación de velocidad relativa a las características geométricas del reductor y tendrá un valor mínimo de 25 m.

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Iluminación: Todos los dispositivos reductores de velocidad deberán contar con iluminación nocturna, a los efectos de garantizar su visibilidad, localización, y presencia de peatones en su caso, por parte de los conductores. En caso de que exista iluminación en todo el tramo, se deberá destacar la situada sobre los pasos de peatones.
Bandas Transversales de Alerta (BTA):
Su función es actuar como señal de advertencia acústica y vibratoria, y alertar a los conductores de que puede ser necesario realizar alguna acción preventiva. Dicha acción preventiva deberá deducirse de la señalización que se dispondrá en las proximidades, y que, gracias a la combinación con las BTA, cumplirá su misión con mejores resultados.
Definición: Las bandas transversales de alerta son unos dispositivos modificadores de la superficie de rodadura de la calzada, cuyo objetivo es transmitir al conductor la necesidad de extremar la atención en su aproximación a un tramo en el que existe un riesgo vial superior al percibido subjetivamente, empleando para ello la transmisión de vibraciones o ruidos derivados de su acción sobre el sistema de suspensión y amortiguación del vehículo.
Si bien existe gran variedad de dispositivos cuyas características y fines se ajustan al concepto expuesto, las BTA se pueden clasificar en tres grupos:
  • Fresadas. Quedan por debajo de la rasante del pavimento.
  • Resaltadas. Quedan por encima de la rasante del pavimento.
  • A nivel. Con distinta textura a la del pavimento, quedan sensiblemente al mismo nivel del pavimento.

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Dado que en ningún caso deben suponer un peligro para la circulación, su altura máxima (o profundidad) no deberá ser superior a 10 mm. Para esta altura la circulación sobre ellas tiene un doble efecto: por un lado transmite una suave vibración, con el resultado de un incremento de la atención del conductor; por otro lado, se genera un nivel sonoro que advierte a los demás usuarios de la vía la presencia de vehículos en las proximidades. Asimismo se garantiza la ausencia de molestias para los usuarios de vehículos de motor.

Ubicación: Dado que el principal objeto de las BTA es la mejora de la seguridad de la circulación, sólo deberán colocarse donde se considera conveniente advertir al conductor que se aproxima a un lugar en el que es aconsejable una disminución de la velocidad o un incremento de la atención, como por ejemplo:
    • Proximidad de intersecciones conflictivas.
    • Aproximación a curvas en las que se haya detectado un nivel elevado de accidentalidad debido a un exceso de velocidad.
    • Aproximación a áreas de peaje.
    • Necesidad de cambio de carril, ya sea por disminución del número de éstos o por existir un desvío temporal.
    • Situaciones tales como cambios recientes en los dispositivos de regulación del tráfico, o donde exista una variación poco perceptible en el régimen de prioridad de la vía.
    • En combinación con otras medidas, para indicar el inicio de una travesía o el comienzo de una serie de medidas para calmar el tráfico.

Las BTA no deberán instalarse en la proximidad de zonas habitadas, ya que pueden producir molestias a causa del ruido que ocasionan al circular sobre ellas. En caso de duda se deberá hacer previamente un análisis del impacto acústico en las viviendas cercanas.
Tampoco deberán instalarse en tramos rectos inmediatamente antes de las curvas en que la combinación de las BTA, el radio y la velocidad puedan producir pérdida del control del vehículo.

Señalización: Si bien, en general, las BTA no deben suponer peligro para la circulación, dada la posible incidencia que en determinadas situaciones pueden tener sobre determinados tipos de usuarios (motoristas, ciclistas, etc.) o la posible afección sobre la efectividad de las frenadas de emergencia, las BTA se señalizarán siempre, para lo cual previamente al lugar de instalación de las mismas se implantará la señal de limitación de la velocidad.
En el caso en que dos o más grupos de BTA estuvieran dispuestos de forma consecutiva, bastará con señalizar el primero de ellos.

Según la ley actual del ministerio de fomento (FOM/3053/2008, de 23 de septiembre) sobre las medidas de los reductores de velocidad, la mayoría deberían de ser retirados y/o sustituidos por otros que cumplan la normativa, ya que ésta establece que las medidas serán las siguientes: "Una plataforma trapezoidal de 10 centímetros de altura como máximo, hecha con hormigón o material asfáltico, con un máximo de 4 metros de largo y unas rampas de subida y bajada de entre 1 y 2,5 metros, dependiendo del límite de velocidad establecido: 1 metro para límites de 30 km, 1,5 m para 40 km i 2,5 m para velocidades de 50 km."
En muchos casos no se tienen en cuenta estas medidas a la hora de instalar los badenes, por esa razón, como hemos dicho antes, la mayoría de ellos deberían haber sido retirados y/o sustituidos ya.

Ley FOM-3053-200